Observaciones sobre los costos producidos por los accidentes en la industria de la Construción Guatemalteca

OBSERVACIONES SOBRE LOS COSTOS PRODUCIDOS POR LOS ACCIDENTES EN LA INDUSTRIA DE LA CONSTRUCCIÓN GUATEMALTECA

 

La construcción se encuentra dentro de las industrias más peligrosas del mundo y miles de personas mueren cada año por trabajar en esta industria y muchas más, corriendo con mejor suerte, sufren lesiones o incapacidades, que si bien es cierto no les quitan la vida, si inducen efectos negativos en su manera de vivir.

 

En Guatemala, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, clasifica a la industria de la construcción dentro de las actividades de mayor riesgo. El riesgo de trabajo se define como los accidentes y enfermedades a los que están expuestos los trabajadores en ejercicio o con motivo del trabajo.

 

Un accidente de trabajo, se define como toda lesión orgánica o perturbación funcional de efecto inmediato o posterior, o la muerte producida repentinamente en ejercicio o con motivo del trabajo, cualquiera que sea el lugar y el tiempo en que dicho trabajo se preste. Se considera también accidente de trabajo, aquel que se produce cuando el trabajador se traslade directamente de su domicilio al lugar de trabajo o viceversa.

Los riesgos de trabajo siempre están presentes en todos los ámbitos de la industria de la construcción.  Sin embargo, los accidentes en si son causados principalmente por los siguientes factores:

  • Falta de medidas de seguridad en la obra.
  • Falta de capacitación a los trabajadores, sobre las medidas preventivas y su importancia.
  • Falta de control de riesgos de trabajo.
  • Falta de interés de las empresas y su administración para la implementación de un Plan de Seguridad en todas sus obras.

 

Los accidentes tienen repercusiones negativas considerables, que afectan tanto a la empresa como al accidentado. Estas consecuencias son del orden físico, moral, social y económico.

Cuando se presenta un accidente en la obra, no es necesariamente evidente como es que tanto empresa como accidentado, sufren pérdidas económicas. El trabajador se encuentra asegurado por derecho constitucional mediante el IGSS y es protegido por otras instituciones, por lo tanto, se podría pensar que cualquier lesión que sufra en obra estará cubierta por gastos médicos, sin embargo, existen gastos adicionales que afectan al trabajador y a sus dependientes en la mayoría de los casos.

 

Dichos gastos son:

  1. Transporte hacia lugares de atención médica.
  2. Pérdidas en percepciones y prestaciones adicionales al salario base.
  3. Adquisición de materiales médicos adicionales al tratamiento.
  4. Erogaciones relacionadas con asesoría jurídica y demandas laborales.
  5. Disminución del ingreso familiar de hasta un 33.33% (según sea la ubicación y el caso).
  6. Gastos en materia de rehabilitación ( terapias complementarias, prótesis).

 

Así como el trabajador se ve afectado económicamente por un accidente, en la empresa contratante recaen pérdidas adicionales al costo por aseguramiento social de los trabajadores. Los costos que un accidente pueden provocar a la empresa se pueden dividir en dos tipos: Costos Directos y Costos Indirectos. Los costos directos incluyen las primas que se otorgan por aseguramiento de riesgos y la inversión que se emplea para la prevención de los accidentes. Los costos indirectos son aquellas pérdidas que sufre la empresa por consecuencia de los riesgos de trabajo tales como el tiempo perdido, daños a equipo e infraestructura, demandas laborales, etc.

Los costos de los accidentes generalmente son muy altos. La OIT estimó para 1,980, que en algunos países industrializados el costo total de los accidentes y enfermedades profesionales equivale al 4% del PNB de dichos países. En Guatemala no se  llega a esas cifras, sin embargo esto nos proporciona una idea de la magnitud de los costos por accidentes y enfermedades de trabajo.

Por lo anterior, es importante hacer énfasis que por medio de la prevención de accidentes se puede lograr un ahorro significativo. Además, es importante también cuantificar el costo de los accidentes ocurridos, estimar y registrar este mismo para futuras obras. Se deben estudiar estadísticas y datos relacionados con los riesgos de trabajo en países desarrollados (como Estados Unidos) de tal manera que sea posible plantear la situación en que se encuentran las empresas de la industria de la construcción guatemalteca, con respecto a los accidentes de trabajo y hacer un análisis comparativo con la industria estadounidense por ejemplo.

Es necesario establecer prácticas y técnicas de seguridad, enfocadas a la construcción, que puedan servir para la prevención de accidentes. Estas deben basarse, tomar en cuenta  y ser congruentes con la incipiente legislación guatemalteca en materia.

Es posible evaluar el ahorro que se obtiene por medio de la prevención, comparando costos producidos por los accidentes y los costos que intervienen, al tomar medidas de seguridad. Sin embargo, este ahorro no es el único beneficio que aporta la prevención de accidentes. Existen diversos beneficios no cuantificables, que no obstante son de gran valor para una empresa.  Dichas aportaciones, intervienen en  la mejora en la productividad y en la calidad.

La Seguridad Industrial en la construccion es algo que se puede controlar. Los gastos de la empresa relacionados con los riesgos de trabajo se verán reducidos por medio de la implementación de programas de seguridad adecuados. Además, se obtienen beneficios adicionales que incrementan la calidad de la empresa. Sin embargo, muchas de las empresas dedicadas a  la construcción en Guatemala, no toman en cuenta la seguridad en sus procesos y se rigen por las prácticas antiguas y el mito en el cual se dice que la industria de la construccion es, por naturaleza, un trabajo inseguro y peligroso. La realidad es que los accidentes en la construcción se pueden reducir hasta incluso eliminarlos, por medio de la Administración de la Seguridad, beneficiando económicamente al patrón, al trabajador, a dueños de proyectos, a la sociedad, etc.

Ing. Sergio Mendizabal